Diseño del Paisaje Interior: una experiencia personal

Diseño del Paisaje Interior: una experiencia personal

Diseño del Paisaje Interior: una experiencia personal

La necesidad es un buen motivador.

Texto escrito por Aline Van Moerbeke en 2017 – traducido al Castellano en 2020

Como un pequeño ejemplo práctico, comparto aquí con vosotros mi historia personal de cómo el Diseño Permacultural me ha ayudado a superar mi 40º año de vida y el colapso emocional que experimenté durante ese año (2017). Este artículo fue escrito en el contexto del Curso de Diseño de Permacultura (CDP) en línea del Gremio de Permacultoras, facilitado por 40 mujeres en 13 países, que justo en 2017 apareció en mi camino. 

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Primavera de 2017 en Son Barrina, en los Círculos de la Permacultura, donde coordiné los voluntarios del sitio demostrativo de Permacultura Mediterránea. Esta foto fue tomada en una de las últimas veces que pude cumplir con mi rol en ese año.

Nunca antes me había estrellado tan fuertemente en mi vida, pero ahora siento que puede volver esa situación fácilmente si me deslizo en los pasos a tomar y cuidar en el diseño de mi paisaje interior. Mi cuerpo, mi mejor indicador, me dirá que es hora de volver a ajustar el rumbo. Ese presentimiento, la intuición… Ahora he aprendido a no volver a silenciarlo, porque “desperdicia” un tiempo valioso de tu vida y la caída será más grande más que esperes a cuidarte. Tiene que ser un caso de aplicación continua del primer principio de Permacultura: Observar e Interactuar.

Looby McNamara, gran diseñadora de permacultura en el Reino Unido, ha escrito un libro llamado “La Gente y la Permacultura” y este libro me ha ayudado muchísimo a salir del pequeño agujero negro en el que estaba en el verano de 2017. Digo pequeño porque no quiero dramatizar mi hipo emocional, “simplemente” caí, después de una relación de 7.5 años con un hombre, sus hijas y su perro.

Cualquier cambio radical nos saca de nuestra zona de confort … y aunque mi crisis no llegó a ser algo realmente drástico, podría haberse descontrolado fácilmente, ya que en un momento ya no comía y lloraba la mayor parte del día, aunque fui yo misma la que había tomado la decisión de salir de la relación tóxica para mí, después de varios “intentos” anteriormente de reparar y sanar la conexión de pareja.

Si no fuera por la ayuda de mis muchos, a menudo olvidados (¡lo siento! ¡La vida con niños!) amigos y la Permacultura… vi lo mal que podría haber ido y cuán aterradoramente rápido una puede deslizarse por este resbaladizo camino de caos mental, una vez que comienza una a jugar con las reacciones bioquímicas en su cuerpo.

Sin embargo, mi pregunta es: ¿empecé a jugar con esas reacciones, o estaban en juego las estructuras invisibles y mis reacciones corporales se alteraron desde el exterior? ¿Cuánto de lo que estoy experimentando se debe a mis propias acciones? ¿Cuánto de esto en realidad no es obra mía, sino más bien causado por el sistema en el que vivimos y la trayectoria en la que estamos hacia un futuro posiblemente no tan agradable?

Nuestra comida, nuestra imagen como mujeres, los valores de competencia que aprendemos en nuestra sociedad capitalista y la agenda “sin tiempo” que “vivimos” semana tras semana, el estrés y la búsqueda de llenar el vacío que todo esto crea, la medicación fácil como antibióticos para cualquier simple resfriado, deportes extremos y drogas a nuestro alrededor (incluso en el aire, dicen),… todos influyen en cómo nos comportamos, pensamos, sentimos… ¿En qué orden? ¿Qué viene primero?

Tal vez debería haber seguido un poco más en esta línea de preguntas, pero en el momento de colapsar, un par de meses después de separarme, estaba convencida de que yo me había equivocado y mi mente estaba a toda marcha diciendo que todo era culpa mía y que debería haber sido una mejor pareja, haber aplicado mejor los Principios de Permacultura en casa, no haber sido tan radical, etc. Estaba considerando seriamente regresar, especialmente cuando notaba que físicamente todavía estábamos conectados cuando nos volvimos a encontrar por primera vez después de separarnos.

Por suerte todavía tenía esa vocecita de la intuición que me susurraba que fuera fuerte, que me mantuviera firme, y sentí que hacer un viaje de culpa no me estaba haciendo ningún bien en ese momento (desnutrida, sin dormir debido a síntomas de ansiedad, agotada por eso y por mi trabajo como guía de senderismo, llorando sin parar desde hace días). Por lo tanto, pensé que también podría intentar trabajar en mi círculo de influencia como Stephen Covey indica en su libro “Los 7 hábitos de las personas altamente efectivas”, es decir, aplicar los Principios de Permacultura a mí misma, a mi Zona 0.0, y ver cuáles serían los resultados. Si no ahora… ¿Cuándo iba a diseñar para mi “sostenibilidad”?

Para empezar, fue volver a lo básico: Observa e Interactúa. Tenía que ver lo mal que me estaba yendo físicamente y luego darme cuenta de cómo eso me afectaba mentalmente. Mi dieta (de comida de hotel con muchos carbohidratos rápidos, proteínas y grasas de baja calidad, etc., ¡y luego de no comer!) me estaba hundiendo más profundamente en el círculo vicioso, en espiral bajante, en el que me habían metido mis pensamientos y mi forma de pensar. ¡Mucho es bioquímica!

¿Cómo salir de este bucle? Regresar a nuestras necesidades básicas: comer – dormir – buen aire y agua – sentirse seguro. Maslow de nuevo…

Ya habían pasado 3 meses desde mi separación. Me obligué a comer. Salía a nadar todos los días, tanto a la piscina como al mar para un baño terapéutico al atardecer. Intenté hacer tapping y ejercicios de respiración para dormir, lo que ayudó, y mi situación de vivienda se estabilizó un poco (haber dejado a mi pareja en el comienzo de la temporada alta (turística) en Mallorca, no encontré algo asequible en mi zona preferida y estaba durmiendo en casas de amigos o incluso acampando en la playa). Por fin pude retirarme a una pequeña cueva privada en la que me sentía seguro (una furgo camperizada) y llorar un poco más.

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De una tienda de acampar en la playa a una furgoneta camperizada, para poder seguir viviendo en mi querida bahia de Pollensa, donde vivi desde que llegué en Mallorca en el año 2000 pero donde el fenómeno AirBnB había hecho imposible encontrar un alquiler de largo tiempo asequible.

Cuando un día de julio el llanto disminuyó un poco, agarré el libro de Looby que mencioné anteriormente de una de mis cajas de empaque donde había guardado mis cosas, lo llevé a la playa conmigo y comencé a leer el Capítulo 4 que se llama: Nuestro Paisaje Interior. El resto del libro también es fantástico, pero aquí es donde comencé yo…

Comencé a concentrarme en mi Zona 0.0 o Paisaje Interior, mi centro, y reflexioné sobre mis necesidades, los patrones de mis relaciones pasadas y por qué había llegado a colapsar. Algo que siempre se me quedó grabado de los diferentes cursos de diseño de permacultura que he tomado o coorganizado es que el diseño de permacultura trata de detener las fugas de energía.

Siempre les recuerdo a los estudiantes de nuestros propios cursos de diseño de permacultura acerca de esto cuando me preguntan a dónde ir con su nueva vida consciente una vez terminado el curso. Ahora tenía que recordarme a mí mismo; ¿Dónde empiezo? ¡Donde hay una fuga de energía!

Aquí me di cuenta de que estaba perdiendo demasiada energía haciendo por los demás, no tanto por mí… Fui a ver a una psicóloga, porque quería tener alguna orientación sobre mi pregunta si realmente había sido yo fallando en mi comunicación y mi lado de la relación, o si había ya intentado todo lo que podría haber intentado.

Entre otras cosas importantes para mí, llegó una sorpresa para mi, ¡me dijo que yo tenía el típico perfil de codependiente! Uff… 

Un libro que leí desde entonces sobre codependencia dice: “¡Ser promedio es difícil para el codependiente, porque sacamos nuestro valor de ser perfectos y nos agotamos intentándolo!

Tenía claro que estaba agotada por intentar ser perfecta. Ahora vi el patrón, el querer “salvar” a mis ex me había llevado por tercera vez en mi vida a una relación irrespetuosa conmigo misma, sin escuchar mis propias necesidades en absoluto…

Mirando hacia atrás ahora, me doy cuenta de que me había quedado atascada otra vez en un lugar donde ya no tenía el papel que había elegido para mí al comienzo de la relación, el papel de salvadora, y que el nuevo “salvado” quizás no era la pareja adecuada para mí, ni yo para él.

También vi que cuando ese compañero  había sido “salvado”, necesitaba una nueva víctima. ¡En este punto me volví muy inflexible y rígido sobre salvar… el planeta! Y quería ser escuchada y apoyada en este tema en nuestra casa. Ya ni siquiera me gustaba yo a mí misma por ser tan controladora y por agarrarme a las pajitas para encontrar razones para permanecer en esta relación e intentarlo una y otra vez, encontrar algún tipo de conexión nueva ahora que yo ya no era “necesaria” como salvadora.

Buscaba constantemente la sensación de ser importante, de tener alguna tarea en concreto con gran peso. Tenía mucho tiempo libre fuera de mi temporada de senderismo, cosa que había diseñado de esta manera para que estuviera disponible para las hijas de mi pareja en las vacaciones de verano y para poder viajar a su país de origen en invierno. Sin embargo, llené este tiempo con más y más proyectos paralelos a medida que las niñas crecían, específicamente volviéndome muy rígido con que todos los alimentos en nuestra casa tenían que ser bio y nuestro estilo de vida de muy baja huella ecológica.

Estuve dandole muchas horas a la asociación PermaMed, estaba estudiando para ser naturópata, tomé cursos de masaje californiano, me inscribí en un FP de guía de medio montaña lo que eran muchas horas lectivas además de muchas prácticas físicamente estresantes, mi diploma en permacultura estaba en la lista, al igual que la organización de la mudanza / la nueva casa / las chicas y sus horarios escolares cuando estaban con nosotros / el perro. Y, por supuesto, yo no tuve la culpa de no tener tiempo libre para la familia o para mi pareja porque no pude dejar de lado todo mi trabajo con PermaMed ni el diseño de mi Sustento Justo para mi diploma porque oye… el planeta realmente  ¡ME NECESITA!

¡¡¡BUM!!!

Aaaaargh… no pude más. Por supuesto, todo eso no hizo nada bien a la convivencia y, por supuesto, podría haberme ahorrado la última mudanza si hubiera escuchado mis instintos mucho antes… pero mis sentimientos de esperanza por el cambio y miedo por lo desconocido eran más fuertes… Hasta que un día sentí que era él día, el 24 de marzo de 2017… que ya basta. Una solo puede negar su voz interior durante tanto tiempo, hasta que llega a ser un grito. Logré reunir el valor para empacar todas mis cosas y mudarme en el transcurso de 2 a 3 días después de decirle a mi pareja que me iba, solo 3 meses después de haberme mudado a una nueva casa con él, a una zona que adoro y había deseado vivir en ella durante  muchos años.

Al principio fue un alivio. Sentí que de nuevo tenía el control. Luego comencé a dudar de mi decisión… y volví a un ciclo mental, repasando cosas una y otra vez. Empecé a tener problemas para dormir, tenía síntomas de ansiedad, dudaba de todo. Ya fuera por agotamiento físico por mi trabajo (guía de senderismo) o por agotamiento mental de mi incesante bucle de reflexiónes negativas o indecisas… y colapsé.

Fue doloroso. El miedo me controlaba. Miedo por lo desconocido. Miedo a haber tomado una decisión equivocada. Ni siquiera puedo llegar a entender ahora cómo dejé que llegara tan lejos mi estado de ansiedad, aunque al mismo tiempo, todavía lo noto terriblemente cerca. Seguramente fue un punto de inflexión para mí. Siempre había dicho que el año de mis 40 iba a ser memorable… ¡aunque no tenía exactamente algo como esto en mente!

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40 años, el 4 de Octubre del 2017, en la cima del Tomir con un grupo de caminantes. Personalmente volviendo a subir también, poquito a poco…

Bien, comencemos a diseñar este plan para mi recuperación personal, dije ese día de julio, en la playa con el libro de Looby en la mano, un boli y una libreta en la otra (no tenía luz esos días, para usar mucho el ordenador). Esto del agotamiento activista se está convirtiendo en un cliché, pensé. Más vale que lo dejo…

Al principio me había apartado un poco de la Permacultura, ya que pensé que me había llevado al camino del extremismo. Pero al ver que era lo único que ahora faltaba en mi vida después de un par de meses en la soltería, y al ver que ahora no era todo un paraíso, pensé que no perdería nada con solo echar un vistazo nuevamente a la aplicación de la permacultura a mi vida. Así que saqué la libreta y hojeé el Capítulo 4…

¿A dónde quiero ir? ¿Cuál es mi visión? Habiendo resuelto eso, ¿cómo llego allí? ¿Cuáles son mis recursos para tomar esos pasos y qué me limita? Lo primero fue pasar por el proceso de diseño clásico y después comencé con mi análisis personal, siguiendo el libro de Looby al pie de la letra sobre los siguientes pasos, haciendo las actividades que propone, usando las herramientas del libro y agregando algunas recomendaciones que fuimos recibiendo en PermaMed a lo largo de los años de los facilitadores de Permacultura que volvieron a visitarnos en Mallorca como Rosemary Morrow (inventario para la resiliencia, realmente ponerte en contacto con tus emociones y  necesidades básicas antes que nada, vocabulario de la CNV) y Robin Clayfield (agregar rituales a tu práctica diaria y definitivamente hacer tiempo para la celebración).

Luego, en algún momento de septiembre, me encontré con una abejita muy activa en Facebook llamada Heather Jo Flores.

Diseñando mi práctica diaria según lo recomendado por Heather (GOBRADIME y ejercicios prácticas) en su Curso gratuito de Permacultura Emocional online, que incluye pasar más tiempo con las personas que me hacen sentir bien, incluyéndome a mí, me he acercado cada vez más a sentirme más fuerte, más empoderada, más confiada en el futuro, menos necesitada de la aprobación de otras personas y contenta con lo que tengo. Ahora puedo ver los patrones tóxicos en los que volví a caer, y he aprendido a reconocerlos mucho más rápido cuando llaman a mi puerta (¡lo que todavía hacen!).

Para mí, la conclusión es esta: que se debe respetar el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu. Si no estás seguro de dónde se originó el problema, simplemente comience a trabajar en una u otra área, ya que todo está conectado y cada pequeña acción tendrá su efecto en las otras áreas. Soluciones lentas y pequeñas.

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Cuerpo, Mente & Espiritu en equilibrio: me tatué el cuerpo para marcar los aprendizajes de este año, siguiendo las palabras de Robin Clayfield (añadir más hitos y ritos a nuestras vidas).

Creo que la comida es, una vez más, un gran conector para estos tres niveles de nosotros (físico, mental, espiritual) como seres humanos. A menudo me pregunto quién será el próximo en caer enfermo en mi círculo de amigos cercanos y familiares con una de las enfermedades actuales que están vinculadas a la dieta, como diabetes, gota, problemas cardiovasculares, cáncer y tal vez incluso ansiedad y depresión. Están por todo en mi alrededor. Y wow, el cultivo y la producción de nuestros alimentos están tan conectados con el estado de nuestro planeta que, por supuesto, también lo están con el estado de nuestro propio mini planeta, nuestro cuerpo.

La permacultura definitivamente me ha abierto los ojos a lo fuera de lo natural que están las cosas desde que se apoderó la agricultura de nuestro planeta y, sobre todo, desde que se salió de control desde la Revolución Industrial durante los últimos 150 años.

Por lo tanto, ahora estoy estudiando nutrición  felizmente (¡un gran tema!), siempre parafraseando a Vandana Shiva diciendo que “es en nuestro plato que nos reconectamos con la naturaleza”.

Aparte de una alimentación verdaderamente nutritiva, me ha ayudado a recuperar mi equilibrio, honrar la fuerza curativa del agua: beber, nadar, usar la hidroterapia. Incluyo agua de mar en esas tres actividades y estoy reiniciando mi sistema!

Además de eso, estoy trabajando con una nutricionista y enfermera de Medicina Integral con un master en PNIE (PsicoNeuroInmunoEndocrinología, en intercambio de ella poder participar en nuestro PDC actual a nivel local, en Mallorca). Ella me ha enseñado a observar mis propias adicciones a la comida y su efecto en las reacciones químicas de mi cuerpo y eso me ha hecho capaz de leer más claramente los signos de mi cuerpo como provenientes de emociones y estados mentales, o de reacciones de mi mente a ciertos alimentos que como. ¿Dónde empieza el malestar? ¿Qué patrón es el dañino? La pregunta del huevo o la gallina…

Durante 5 meses hice un diario de casi todo lo que hacía durante el día: cuando me levanté, si hice una práctica diária o no, cuál, qué comí y bebí, cuánto y cuándo, cuándo y cómo me fui al baño, qué ejercicio llevaba a cabo, cómo me sentía, cuándo me iba a dormir, cómo dormí… Recolección de datos, periodo de Observación… para poder analizar, evaluar & interactuar.

El ejercicio siempre me hizo sentir mejor, durante mi crisis de 2017 especialmente la natación, ya que era verano. Incluso los romanos ya decían “Mens sana in corpore sano” (una mente sana en un cuerpo sano). Aunque podría ser que esto fuera sacado de contexto, la idea bien podría haber sido que esto está en la base de nuestro bienestar.

Mindfulness, yoga, el Método de respiración Wim Hof y su terapia de frío, la natación por la respiración necesaria en ella, el baile, esforzándome por conectar con amigos y familiares y tener algo de diversión sin culpa (la más difícil de todas), cantar armónicos, meditar al amanecer o al atardecer, finalmente bucear con mi padre (¡más respiración!), hacer senderismo, hacer jardinería y atreverme a pedir ayuda (de amigos o de un terapeuta profesional)… todas estas acciones han ayudado a aquietar mi mente y sumergirme en la dimensión corporal, poniéndome con los pies firmemente en la tierra, especialmente prestando atención a mi chakra raíz, que es el primero en molestarme cuando estoy “perdida”, sin saber dónde voy.

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Luke Wills me mostró de respirar cualquier crisis (¡tal como estar en una bañera llena de cubitos de hielo!). Aceptar and Confiar. Luke es un entrenador personal en el Optimal Health Method que incluye la metodología de Wim Hof y nutrición.

Comprender los efectos físicos de demasiada preocupación y actividad cerebral (en mi caso, dolores en la rodilla interna derecha y axila derecha, infecciones renales, candidiasis sistémica, dolores en el hueso sacro/un chakra de raíz bloqueado, migrañas en el lado derecho de la cabeza…) me hace más observador y más rápida para responder a estos indicadores de que la mente ha vuelto a tomar el control. ¡Los siguientes ciclos del proceso de diseño siempre son más fáciles si has hecho una buena base!

Sin embargo, debo decir que la interconexión del cuerpo y la mente me hace pensar, ¿fue la mente controlando el cuerpo (causando dolores) o es el cuerpo (sobrecrecimiento de cándida) controlando la mente (la cándida consume enormes cantidades de nutrientes que necesitamos en nuestro cerebro para estar al tanto de las cosas mentalmente)? Es una pregunta del tipo de la gallina o el huevo una vez más. ¡Todo está conectado, las conexiones de la permacultura!

Una forma de llegar a una mente más tranquila es construir un espacio sagrado en mi agenda. Organizarme para lo importante en lugar de solo para lo urgente, y esto también lo tengo del libro de Stephen Covey “Los 7 hábitos de las personas altamente efectivas”. Soy una tonta por querer hacerlo todo y creer que puedo hacerlo. Intento decirme a mí mismo que es porque soy un amante de la vida y quiero aprender mucho y experimentar más, pero básicamente no puedo decir que no. Co-dependencia hasta en el trabajo, viendo el patrón ahora, y viendo la necesidad de cada semana diseñar mi horario según mis necesidades, límites y recursos.

Entonces, planificar ese tiempo para la nada… debo aprender a mantener ese hábito. Es un proceso de diseño de permacultura: pienso en el futuro, vivo dentro de los límites de mi base de recursos, regenero mis fuerzas, yo misma he de ser sostenible y resiliente. ¡Lo que siembras, debes poder mantenerlo y estar para cosechar!

Por lo tanto, también veo el valor de la importante nutrición de nuestras células cerebrales durante el sueño. Uno de mis clientes de senderismo, un terapeuta holístico, me recomendó que usara los videos de escaneo corporal de YouTube para dormir mejor. También utilicé tapping con EFT. Simplemente levantarme un par de minutos cuando me pegó la insomnia y realizar cualquiera de esas actividades para aquietar mi mente y detener los síntomas corporales de la ansiedad, a veces funcionó, a veces no.

Ahora que he encontrado mi paz nuevamente (¡un algo!), siento que debo darme el tiempo suficiente para dedicar las horas necesarias a mis necesidades básicas, honrando los patrones de nuestros biorritmos, trabajar cón la naturaleza, no en su contra, así que me acuesto lo suficientemente temprano o me aseguro de poder dormir más tiempo (¡aunque mi reloj interno está muy ajustado a la hora de madrugar! – vea el ritmo circadiano).

Tomando estas actividades prácticas e incorporarlas en mi rutina diaria, hizo que mi ecosistema trifásico personal o Paisaje Interior funcione como un todo nuevamente. Me sentí equilibrada una vez más, tal vez temblorosa, sí, pero definitivamente vi el impacto de estas acciones. Eso… y tiempo. El tiempo es un sanador seguro, pero como en los Principios de Permacultura, no está de más acelerar la sucesión y diseñar tus próximos pasos.

Mi Espíritu ahora se ha vuelto mucho más en paz conmigo misma, y con el hecho de finalmente, de todo corazón, ser capaz de seguir mi Visión de al menos intentar de tratar de “salvar el planeta” y vivir una vida lo más coherente posible con lo que tiene significado para mí, con mis valores, diseñando para esto con listas de pequeños pasos siguientes. Me siento centrada y confiada. Tengo derecho a ser amada, ante todo por mí misma.

No hay garantía de que estas técnicas funcionen para ti. Una vez más, es como con la Permacultura en general, no hay recetas, no hay un “copiar y pegar”. Las Éticas y los Principios de la Permacultura son universales, las estrategias y las técnicas a utilizar para hacer de tu problema tu solución están muy influenciadas por tus sectores y tus zonas, tanto visibles como invisibles.

Sin embargo, el proceso de diseño funciona y es una gran estructura a la que aferrarse cuando los vientos se levantan y la marea está alta: establezca una meta, sepa con qué está lidiando: observe – conozca tus límites y fugas de energía – mapee tus recursos, luego Evalúe lo que tienes y dónde te has excedido para poder comenzar a diseñar un sistema más equilibrado, evalúe nuevamente (bucle de retroalimentación) y modifique si es necesario. Siga dando vueltas al ciclo tantas veces como lo necesites, la Vida misma es orgánica y nuestro contexto cambia, así que un diseño de Vida nunca está acabada.

Solo puedo recomendarte que le des una oportunidad a la Permacultura, también en tus actividades diarias, ya que la comprensión de la misma solo se volverá más rica y multicapa a medida que avanzas, y ¡estoy segura de que te dará muchos rendimientos en muchas áreas de tu vida!

Además, no te preocupes por los contratiempos. Date mucho tiempo y amor. De todos modos, no habrá solamente rosas y sol durante el resto del camino, pero te volverás mucho más resistente frente a una crisis personal.

Hoy, tú y yo superamos nuestras luchas.

Lectura extra:

Looby McNamara — La Gente y la Permacultura es uno de los primeros libros en explorar directamente las formas en que podemos usar los principios y el diseño de la permacultura para mejorar nuestro bienestar, nuestras relaciones y la sociedad en general.

Melody Beattie“Co-Dependent no more: How to stop controlling others and start Caring for Yourself” – Versión en Castellano: “Co-dependencia nunca más”

Stephen Covey — “Los 7 Hábitos de las Personas Altamente Efectivas” 

El diseño propiamente dicho de mi paisaje interior fue pasado a mi tutora de la Diplomatura, Stella Strega, en Inglés. Después empecé a diseñar en Castellano, por sentir la necesidad de apoyar en el crecimiento de una base de datos de información compartida en Español, y por supuesto por vivir en España. En mi web Permactica he empezado a recopilar unos diseños (o partes de), el de mi Zona 0.0 uno de ellos.

Si tienes Inglés y interés en aprender más sobre la aplicación de la permacultura al diseño de tu paisaje interior y las estructuras invisibles que nos rodean, eche un vistazo a nuestro proyecto colaborativo en el que facilito un módulo sobre este tema: The Permaculture Women’s Guild Online Permaculture Design Course. Además del plan de estudios estándar de un PDC completo, obtienes otros 10 módulos sobre permacultura social y esto desde la perspectiva de una mujer, abierto a cualquier persona interesada en trabajar juntos como una comunidad hacia un futuro sostenible. ¡Estamos trabajando en una versión en Castellano!

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